Lázaro
No basta una muerte
Quasimodo
Me encuentro anclado en medio del desierto
He destrozado todas las fronteras
pero no he encontrado
a nadie ni nada
Todos han muerto yaLos días pasan como si el tiempo
decidiese sobre sí mismo
a veces creo que retrocede
porque me veo haciendo
lo mismo que mañana hiceOjalá retrocediese hasta aquellos
cuatro días
en que fui feliz
entonces
les cortaría la lengua a María y a Marta
sin el menor remordimientoHe ido contra todas las leyes
he matado he fornicado
he robado
no he celebrado la pascua
y por más que me he culpado
nadie me ha creído
He intentado todas las formas
de la muerte
pero siempre la he vencidoEstoy tanteando
con un cincel
una salida del planetaYa no sé qué hacer
Soy el único hombre
al que le sobra vida
El soldado
Soy el infeliz desnudo
el suicida el que clavó
el jugador de dados
el adulador el gladiador
el que compone su vida con pedazos de muerte
el que escupe al suelo y bosteza
los días en que la multitud cumple
las leyes que la condenan
El que tiene pesadillas por tu culpa
El manco de caricias
(hasta con la ramera que más me ama)Soy mi pesadilla
el látigo
el sin sentido de los inocentes
la creación del CésarSoy el uniforme
(he de aceptarlo)Es terrible
Judas
Sin mí
su historia no es nada
pues yo soy de este mundoCon mi muerte
he besado tiernamente
el más triste horror del infiernoY nada se compara a eso
Salvo el amor
de una mujer solitaria
final
“no he podido olvidar”
esto es definitivocon el rabo entre las piernas
caminaré hacia atrás
morderé mi terrible soledad de insecto infecundode lo anterior no quedará nada
sino una oscura simiente de mentiras
un lunar rojizo en la nuca
y la negra baba del rencor tejiendo la trampayo soy así
animal que se ejecuta solo
y rapa la ondulada melena de la hembra pudorosapero no importa no importa
no he podido olvidarla primera puerta será abierta
en el helado pasadizo del destierro
el zarpazo divino caerá como un mudo carnicero
y anidaré en mi oscura trampay esto será definitivo
viajera
cabalgo sobre hilos de angustia
avergonzada por el grito de la gaviota primeriza
zozobrando entre el crepúsculo y las tinieblasel triste zumbido del zancudo me despierta
hurgando torpemente en el horizonteun corazón se aleja
un corazón vuelveaún no sé si este sea el camino correcto
sin embargo he hundido mis manos entre soluciones
y químicos
revelando mi dolor y mi insomnio
otra vez me acuesto
permanezco ciega mutilada
de puntillas sobre este camino sobre este corazón
que tal vez no conduzca hacia ninguna partegalopo a tientas en la penumbra
abajo todo repta y chilla
el viento nos arrastra
con débiles uñas nos aferramosel mar susurra leve
yo me adelanto
Guerrero, Victoria."Cinco poemas". Poesía sexo maríhuana . eds.Felipe Quetzalcoatl Quintanilla, Ivonne Zarza, Francisco Ucán Marín. Ottawa: 2006.
©derechos reservados por los autores.
Del poemario El mar, ese oscuro porvenir (Lima, 2002)