EL JEFE

Al llegar por el camino malo a la rotonda de la Pirámide temprano en las mañanas frías del mes de octubre, el jefe del paradero de micros me saludaba con un atento “buenos días”. Un silbido obligaba al conductor de turno a desplazar la máquina del recorrido 652 frente a la caseta –para que la señora suba y no pase frío, no ve que el clima está cambiando. Al sugerirle que no era necesario, se sonrojó levemente –es que me gusta verla subir, tan graciosa que es. Desde ese día lo saludaba como siempre y subía a la micro lentamente y de lado, para la felicidad del mirapiernas.

 

 

OLAS


Te me vas por las olas con pestañas
            que lamen las rocas
                        compitiendo con las algas
y acariciando la arena
            en el baile que dirige la luna

 

NOSTALGIA

La música salada y fresca del mar
            resuena en mis oídos
dándome fuerzas
para enfrentar mis días
mirando a lo lejos
y viajar hacia mis seres queridos

 

AÑORANZA


Tu risa es música dulce
campanas a lo lejos
añorando los momentos
que se escurren entre tañidos

 

PIENSO


Me quedé sin tinta escribiendo
y me entrego a mis pinceles
que no saben qué hacer
con tantos colores
rellenando figuras
sin rumbo alguno

 

INTIMIDAD

El cubículo de ducha
enjoyado con gotas secas
preñadas de tus esencias
y líquidos tibios
una y otra vez te reclama

 

 
AUSENCIA

-Amor –dijo embriagado
Dos lunas ausente
            es un siglo olvidado
                        con sólo un beso

 

TE SUEÑO

Mi almohada inocente
y las ramas de aromos
compresa perfumada en mi sexo
 sueño tus piernas
enrollando las mías

 

PREGUNTA AL MAR

Dime egoísta misterioso
            de mareas lunáticas
cuándo me lo traerás
            a mi playa tibia y esponjosa

 

 

HALAGO


Árbol magnífico
            tu boca un damasco jugoso
húndete en mis valles
aspirando la savia de mi centro

 

 

PRESENCIA

Sentada en el lecho desnuda
acaricio tu almohada perfumada
mi vista se pierde a lo lejos
y no te veo entre las olas

Anita Junge-Hammersley [biografía]

 

 

 

poesía poesiasexomarihuana

Junge-Hammersley, Anita. "Poemas". Poesía sexo maríhuana . eds.Felipe Quetzalcoatl Quintanilla, Ivonne Zarza, Shiddarta Vásquez Córdoba. Ottawa: 2006.

©derechos reservados por los autores.

 

DESDE MI CELDA Antología Canto a un Prisionero

Dónde estará mi amor
            dónde
le dijeron la verdad
            o le mintieron
estará muerto o vivo
            vivo y por dentro muerto
                        sin nosotros
solo como me siento sola sin él
            triste como triste estoy
acaso llora como lo lloro
            si acaso la muerte nos unirá
perfume su piel de animal
            dulce como un niño
mi piel se está secando
            envejeceré sin sus besos
caricias no recibo de sus manos
            besar sus dedos no puedo
tocar mi soledad es tortura
            por las llagas que me infligieron
te sueño amor soñándote
            en mis brazos acariciando tu pelo
oyes mi canto de lejos
            tu voz la llevo en mi pecho
mis ojos entristecidos
            estallan recordando los tuyos
                        los que a la luna le dan su brillo